miércoles, 17 de octubre de 2012

gol arquero montpellier


Como es habitual, el balonmano sigue dándonos imágenes
curiosas, como la ocurrida el pasado domingo en el partido
de Liga de Campeones entre el Montpellier y el Hamburgo.

El portero del equipo galo Remi Desbonnet, tras recibir un
gol, se atrevió a salir de su área para ayudar a su equipo que
estaba en inferioridad. Lo que pocos esperaban es que se
 atreviera a ordenar una jugada y mucho menos a lanzar
desde los 9 metros. Con algo de fortuna, recogió el rechace y
se marcó una vaselina para el deleite de todo un pabellón.

Cuando transcurrían los primeros minutos de la segunda
 mitad, el joven guardameta del equipo filial del conjunto
galo, que está teniendo un protagonismo obligado tras estar
 suspendido Prost por el escándalo de las apuestas deportivas,
encajó un tanto del extremo danés Lindberg que ponía un
esperanzador 15-19 a favor del equipo alemán.

Para la sorpresa de todos, el portero francés dirigió el siguiente
ataque del Montpellier, como si jugara toda la vida de central,
cuando su conjunto sufría una exclusión.

Parecía que el cancerbero galo de 20 años retrocedía ante sus
habituales aposentos, sin embargo, volvió a entrar en escena
tras el pase de un compañero. Sin dudarlo, se aventuró hacia
la defensa del Hamburgo para lanzar en apoyo desde los 9 metros.
El balón lo detuvo Beutler, pero el rebote llegó de nuevo a las
manos de Desbonnet, que ante la salida en ‘espagat’ del veterano
guardameta sueco, tuvo la osadía de soltarle una vaselina a un
portero experimentado de 1,93m.

 Por un dia la victima se convirtio en Verdugo.